El pasado 27 de enero, Inés Zugasti López obtuvo su título de doctora por la Universidad de Zaragoza tras la defensa de su trabajo de Tesis Doctoral titulado “Efectos productivos y ambientales de la diversificación e intensificación en agrosistemas de regadío del valle del Ebro”. La tesis doctoral dirigida por los doctores Ramón Isla Climente y José Cavero Campo, obtuvo la calificación de Sobresaliente Cum Laude.

El trabajo ha estudiado alternativas al sistema tradicional de barbecho invernal en sistemas de cultivo de maíz. Entre las opciones evaluadas se incluyen el uso de cultivos cubierta basado en leguminosas y sistemas de doble cultivo con cebada o guisante, seguidos de maíz de ciclo corto.
Para evaluar estos sistemas alternativos, se establecieron tres ensayos de campo donde se evaluaron diversos aspectos centrados en la diversificación de cultivos, la lixiviación de nitratos y el manejo de cubiertas entre los años 2018 y 2022. Estos experimentos permitieron analizar la producción de grano y proteína, la eficiencia en el uso del agua y del nitrógeno, así como las emisiones de gases de efecto invernadero y las pérdidas de nitratos por lavado.
Los resultados mostraron que la introducción de un cultivo cubierta con leguminosas no afectó a la producción total del sistema y permitió aumentar en torno a un 20 % la eficiencia en el uso del nitrógeno, al reducir la necesidad de fertilización. Por su parte, los sistemas de doble cultivo incrementaron notablemente la producción. El rendimiento en grano aumentó hasta un 39 % con cebada y un 16 % con guisante, mientras que la producción de proteína creció más de un 60 % en ambos casos. Aunque estas alternativas implicaron mayores necesidades de riego, también mejoraron la eficiencia en el uso del agua, especialmente en el sistema cebada–maíz.
Desde el punto de vista ambiental, el comportamiento fue diferente según la estrategia aplicada. El sistema cebada–maíz logró reducir de forma muy significativa el lavado de nitratos, aunque mostró un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. En cambio, el sistema guisante–maíz presentó valores similares al sistema tradicional tanto en emisiones como en pérdidas de nitrógeno.

En conjunto, la investigación concluye que la diversificación e intensificación del cultivo del maíz en regadío en el Valle del Ebro puede ser una herramienta eficaz para aumentar la producción y mejorar la eficiencia en el uso de recursos clave. No obstante, el trabajo subraya la importancia de seguir investigando y evaluando las prácticas agronómicas para minimizar los posibles impactos ambientales y avanzar hacia sistemas agrícolas más sostenibles.

