21 julio / 2014 En memoria de Antonio Matinez Cob

El Dr. Martínez-Cob se licenció en Biología por la Universidad Autónoma de Madrid en 1982. Obtuvo un MSc. del Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza (CIHEAM) en 1986. Se doctoró (PhD. Soil Science) en Oregon State University (Corvallis, EE.UU.) en 1990. Hasta 1995 fue investigador en el Servicio de Investigación Agraria de la Diputación General de Aragón (Actualmente CITA, Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria). En 1996 ganó la oposición de Científico Titular en la Estación Experimental de Aula Dei del CSIC, donde pasó a ser Investigador Científico en 2010. Desarrolló toda su Carrera en el Grupo de Investigación “Riego, Agronomía y Medio Ambiente” (CSIC-CITA).

Antonio fue un científico de talla internacional. Según el Web of Science, Antonio forma parte de la lista de los diez investigadores más prolíficos de todos los tiempos sobre evapotranspiración para regadíos o para agricultura. Sus intereses de investigación incluyeron la distribución espacial de la evapotranspiración, la evaluación de ecuaciones de evapotranspiración de referencia, el uso de lisímetros de pesada para la obtención de medidas precisas de evapotranspiración, el desarrollo de métodos micrometeorológicos para la estima y medida de la evapotranspiración, y la aplicación de métodos de medida de flujo de savia en cultivos herbáceos y leñosos. Publicó cincuenta y dos artículos en revistas internacionales de reconocido prestigio. Sin embargo, sus logros profesionales van mucho más allá de las publicaciones: publicó libros técnicos sobre evapotranspiración, contribuyó al diseño de redes de estaciones agrometeorológicas automáticas, formó a jóvenes investigadores y técnicos, y diseminó sus resultados de investigación de forma efectiva.

Antonio fue un colega excepcional. Su visión de la vida y de la ciencia – basada en la honestidad, la tenacidad y la modestia – nos impactó a todos los que le conocimos y ayudó a muchas personas a sentirse mejor y a ser mejores. Cuando falleció prematuramente nos dejó una huella imborrable en la memoria y una calidez que perdurará siempre en nosotros.

Muchas gracias y descansa en paz, Antonio.