Master thesis Sophia Bahddou 25/07/2019

Ahorro de agua y energía en redes colectivas de riego presurizado mediante mejoras en el manejo del riego en parcela.

 

La modernización de los regadíos ha diversificado los sistemas de riego en parcela, ha ampliado el patrón de cultivos y ha mejorado la calidad del riego de las zonas regables. Pero además ha producido la intensificación de la producción agraria con la proliferación de dobles cultivos y el incremento del consumo eléctrico debido a la necesidad de bombear el agua. El análisis de todos los factores que participan en el funcionamiento de una zona regable, el medio físico (suelos, meteorología), los cultivos y su distribución, las infraestructuras (de red y parcelarias), así como los aspectos económicos hacen muy complicada la toma de decisiones en la gestión de una zona regable. El desarrollo de herramientas de simulación que contemple todos estos factores facilita la toma de decisiones. En este trabajo se presenta la adaptación de una herramienta de simulación de zonas regables, Cintegral, a los nuevos desafíos de las modernizaciones, los dobles cultivos, el elevado coste eléctrico y el manejo del riego en parcela. Con la herramienta se analiza la viabilidad económica de una zona regable al  aplicar diferentes pautas de manejo del riego en parcela, como la reducción de la presión de trabajo de los aspersores, las distintas frecuencias de riego y la elección del momento del riego (nocturno o a la demanda). Los resultados indican que la reducción de la presión de trabajo en boquilla de aspersor en los sistemas de riego por aspersión (de 300 kPa a 200 kPa) no tiene un efecto notable en la calidad del riego, ni en los volúmenes de riego, ni en la producción de los cultivos, pero disminuye las necesidades eléctricas, lo que incrementa el beneficio neto de las explotaciones de regadío. Además, que las infraestructuras de riego locales, colectivas y parcelarias, así como el medio físico, los suelos y la meteorología, determinan las pautas de riego en parcela que resultan más ventajosas en cada zona regable. Así, aunque el riego nocturno del maíz resulta una alternativa interesante desde el punto de vista de ahorro de agua, depende de las infraestructuras de riego (colectivas y parcelarias) y del patrón de cultivos, para que resulte una opción viable desde el punto de vista económico.